viernes, 6 de octubre de 2017

Antes de poder estar con otros, primero tenemos que aprender a estar solos


Recogemos una parte de un artículo de Jennifer Stitt en el que reflexiona acerca de la necesidad de un espacio para desarrollar el propio pensamiento separado del ruido de una sociedad global hiperconectada. En este sentido creemos que la meditación y la práctica de Mindfulness nos asegura ese momento y ese lugar.

"...En nuestro mundo hiperconectado, un mundo en el que nos podemos comunicar constantemente y al instante por internet, rara vez  recordamos abrir espacios para la contemplación a solas. 
Comprobamos nuestro correo electrónico cientos de veces al día; lanzamos miles de mensajes de texto al mes; obsesivamente tecleamos a través de nuestra cuenta de Twitter, Facebook e Instagram, tenemos la necesidad perentoria de conectar a todas horas con conocidos cercanos y casuales. Buscamos amigos de amigos, ex-amantes, gente que apenas conocemos, gente con la que no hemos tenido relación alguna. Ansiamos compañía constantemente.


... si perdemos nuestra capacidad para la soledad, nuestra capacidad de estar a solas con nosotros mismos, entonces perdemos nuestra propia capacidad de pensar. 
Corremos el riesgo de quedar atrapados en la multitud. Corremos el riesgo de ser 'arrastrados por lo que hace todo el mundo y  aquello que todo el mundo cree' - ya no es capaz, en la jaula de la conformidad irreflexiva, para distinguir 'el bien del mal, lo bonito de lo feo'. La soledad no es sólo un estado mental esencial para el desarrollo de la conciencia del individuo, sino también una práctica que prepara para participar en la vida social y política. 
Antes de que podamos estar en compañía de otros, tenemos que aprender a hacernos compañía a nosotros mismos."

Jennifer Stitt 
Universidad de Wisconsin-Madison