viernes, 6 de octubre de 2017

Antes de poder estar con otros, primero tenemos que aprender a estar solos


Recogemos una parte de un artículo de Jennifer Stitt en el que reflexiona acerca de la necesidad de un espacio para desarrollar el propio pensamiento separado del ruido de una sociedad global hiperconectada. En este sentido creemos que la meditación y la práctica de Mindfulness nos asegura ese momento y ese lugar.

"...En nuestro mundo hiperconectado, un mundo en el que nos podemos comunicar constantemente y al instante por internet, rara vez  recordamos abrir espacios para la contemplación a solas. 
Comprobamos nuestro correo electrónico cientos de veces al día; lanzamos miles de mensajes de texto al mes; obsesivamente tecleamos a través de nuestra cuenta de Twitter, Facebook e Instagram, tenemos la necesidad perentoria de conectar a todas horas con conocidos cercanos y casuales. Buscamos amigos de amigos, ex-amantes, gente que apenas conocemos, gente con la que no hemos tenido relación alguna. Ansiamos compañía constantemente.


... si perdemos nuestra capacidad para la soledad, nuestra capacidad de estar a solas con nosotros mismos, entonces perdemos nuestra propia capacidad de pensar. 
Corremos el riesgo de quedar atrapados en la multitud. Corremos el riesgo de ser 'arrastrados por lo que hace todo el mundo y  aquello que todo el mundo cree' - ya no es capaz, en la jaula de la conformidad irreflexiva, para distinguir 'el bien del mal, lo bonito de lo feo'. La soledad no es sólo un estado mental esencial para el desarrollo de la conciencia del individuo, sino también una práctica que prepara para participar en la vida social y política. 
Antes de que podamos estar en compañía de otros, tenemos que aprender a hacernos compañía a nosotros mismos."

Jennifer Stitt 
Universidad de Wisconsin-Madison

viernes, 29 de septiembre de 2017

Pensamiento lento


Carl Honoré, (impulsor del movimiento Slow) nos anima a desacelerar la mente en su obra Elogio de la lentitud. 


"Como una abeja en un arriate, el cerebro humano evoluciona naturalmente de un pensamiento al siguiente. En el lugar de trabajo, donde impera la alta velocidad, donde los datos y las fechas límite se suceden con rapidez, todos nos sentimos apremiados a pensar con celeridad. La reacción más que la reflexión está a la orden del día. Para sacar el máximo provecho del tiempo, y también para evitar el hastío, llenamos cada momento libre de estímulo mental. ¿Cuádo se sentó Ud. por ultima vez en una silla, cerró los ojos y se limitó a relajarse?.



Mantener la mente activa es hacer un mal uso de nuestro recurso natural más preciado. Es cierto que el cerebro puede obrar maravillas cuando tiene puesta la marcha directa, pero rendirá mucho más si se le da la ocasión de desacelerar de vez en cuando. Reducir la velocidad de la mente, puede redundar en una mejor salud, calma interior, concentración reforzada y capacidad de pensar de un modo más creativo. Puede aportar lo que Kundera denomina la "sabiduría de la lentitud""

viernes, 15 de septiembre de 2017

Lo que la ciencia dice acerca de cómo la meditación te cambia con el tiempo



“…. en el inicio de la práctica contemplativa, poco o nada parece cambiar en nosotros. 

Después de la práctica continua, nos damos cuenta de algunos cambios en nuestra forma de ser, sino que van y vienen. 

Finalmente, cuando se estabiliza la práctica, los cambios son constantes y duraderos, sin fluctuación. Son rasgos alterados.”

Matthieu Ricard

Artículo completo en Thrive Global el siguiente enlace

viernes, 8 de septiembre de 2017